Yo tampoco me fiaría sin ver gente real contando su experiencia con nombre y apellidos. Por eso existe esta página.
Lo que vas a leer no lo ha escrito nuestro equipo de marketing. Son opiniones reales de alumnos de la academia AIO que aplicaron el Método Rascacielos. Algunos llevan meses. Otros, años. Cada uno decidió desde un sitio distinto.
Joaquín ha vendido propiedades por valor de más de 7 millones de euros en los últimos 12 meses gracias al embudo que montó con AIO.
Iván cerró tres operaciones en su primer trimestre por un valor total de propiedades de 1,8 millones de euros, generando alrededor de 50.000€ en honorarios.
Caelia ha generado más de un millón de euros en producción en su primer año y siete propiedades captadas, todo ello sin haber lanzado todavía el embudo de pago.
Eduardo facturó 25.000€ en un solo mes tras venir de plataformas inmobiliarias tradicionales y reinventarse aplicando marketing digital con AIO.
Carmen y Guadalupe han generado entre 30.000 y 40.000€ en honorarios en cuatro operaciones realizadas en colaboración tras conocerse dentro de AIO.
Sofía tiene un piso en exclusiva en Sant Cugat valorado en 620.000€ del que cobrará unos honorarios de 19.500€, dedicándole solo 4-5 horas a la semana.
Juanjo dejó de picar puertas en los pisos de Sevilla bajo el calor del verano y ahora trabaja desde casa colaborando con compañeros de Asturias, Tenerife, Barcelona y Madrid.
Alicia, que vendía coches en BMW, en sus primeros 3-4 meses con AIO ha cerrado su primera venta y tiene tres captaciones más. Sus honorarios totales en la primera operación fueron de 7.000€.
Cristina, que llevaba 18 años como administrativa, cerró su primera operación con unos honorarios de 12.000€ poco después de empezar.
Laia, que venía del sector de protección de datos sin experiencia inmobiliaria, ha facturado unos 60.000€ en su primer año aplicando el método AIO.
Raquel y Ana cerraron una operación en colaboración con una comisión de 7.000€: Raquel tenía la vivienda en Galicia y Ana, que vive cerca, hizo la parte presencial. Sin la colaboración, esa comisión se habría perdido.
Stephi y Ana cerraron una operación gracias a una colaboración de la red AIO: Ana captó una clienta en Galicia que quería vender su casa en Barcelona, y Stephi se encargó de la parte presencial allí.
Yolanda destaca el paso a paso del método AIO para crear su marca personal y montar campañas publicitarias, algo que en el modelo tradicional nunca había hecho.
Pilar ha vendido cinco propiedades y tiene cinco exclusivas más repartidas por toda España (Marbella, Barcelona, Burgos, Santander). Vive en Santander y colabora con un AIO en cada ciudad.
Ania, partiendo de cero en el sector inmobiliario, ha conseguido sus primeras cuatro captaciones de obra nueva (40 viviendas en total) en sus primeros dos meses aplicando el método AIO.
María consiguió clientes orgánicos sin haber lanzado aún publicidad, simplemente subiendo cinco publicaciones, y va a firmar su primera exclusiva en menos de una semana.
Simona valora poder estudiar el método AIO a su ritmo, sin la presión de horarios fijos, compaginándolo con su trabajo y su vida actual como proyecto paralelo.
Berenice dejó su trabajo administrativo para cuidar de sus dos hijos y, gracias al método AIO, puede trabajar desde casa en cualquier parte de España sin renunciar a la conciliación.
Kevin empezó invirtiendo solo 5€ al día en publicidad. En menos de tres días ya tenía leads cualificados, fue subiendo el presupuesto progresivamente y ahora le entran entre 7 y 8 clientes potenciales al día.
Inma, agente inmobiliaria desde hace casi 9 años, decidió dejar el método tradicional por motivos de salud. Con AIO trabaja sin oficina física y sin tener que hacer puerta fría.
Raquel, separada y con dos hijas, empezó en septiembre y en pocos meses ya está firmando exclusivas invirtiendo solo 5€ a la semana en publicidad.
Myriam, ingeniera y program manager, ha cerrado dos exclusivas desde julio combinando AIO con su trabajo de inversora inmobiliaria.
Eric ha conseguido aplicar el sector inmobiliario trabajando desde donde quiera, dejando atrás el modelo tradicional anclado a una zona física.
Israel y Raquel, ambos profesionales en activo en otros sectores, han montado su negocio inmobiliario en pareja como plan B con AIO, combinando inversión y agencia online.
Carolina dejó su trabajo para dedicarse 100% al sector inmobiliario online y ha cerrado su primera firma en notaría tras nueve meses con el método AIO, partiendo de cero experiencia previa.
Lorena, con años de experiencia en inmobiliaria tradicional en Valencia, ahora abarca toda España gracias a AIO, ahorrándose la oficina física y los portales inmobiliarios mientras gana más.
Julio, padre de dos hijos y procedente del marketing, lleva año y medio con AIO y ya tiene un negocio inmobiliario consolidado por su cuenta.
Dori dejó su trabajo en una empresa financiera de seguros para dedicarse 100% a AIO y ser su propia jefa, comprobando durante un año que el modelo le funcionaba antes de dar el salto.
Jessica destaca que con AIO se trabaja todo desde casa: una llamada mientras cocinas, sin puerta fría y sin perseguir clientes. Las comisiones por operación son limpias y suculentas.
Fran, hotelero reconvertido en vendedor durante el COVID, encontró en AIO el modelo que le permite aplicar todo lo que aprendió sobre ventas al sector inmobiliario.
Robert (Valencia) y Eric (Alicante) cerraron una operación en colaboración a los pocos meses de entrar en AIO, demostrando cómo funciona la red colaborativa entre AIOs de distintas zonas.
Alcides, arquitecto con casi 8 años en Engel & Völkers vendiendo obra nueva, dio el paso a AIO para trabajar de manera independiente aplicando todo su conocimiento.
Inma, abuela de cuatro nietos, ha renovado su ilusión por la inmobiliaria aprendiendo a editar vídeos en CapCut y Canva, con el respaldo del equipo AIO ante cualquier duda.
Juan ha cerrado su primera venta de inmueble como AIO, encontrando en el método una forma innovadora de llegar a los clientes sin tener que perseguirlos.
Xenia, que llevaba años en otro sector, descubrió con AIO el real estate que siempre le había llamado la atención y ahora sigue su camino aplicando lo aprendido durante un año.
Antonia, agente inmobiliaria tradicional desde hace 20 años, vio claro que el modelo tradicional tendrá que cambiar al online y por eso eligió AIO tras conectar con Fátima.
Martín, ya con experiencia en el sector inmobiliario, destaca de AIO el desarrollo de marca personal y la creación de embudos de venta con publicidad de pago, algo que antes no sabía hacer.
Lucía, abogada en activo, encontró en el método AIO el impulso personal y profesional que necesitaba, valorando especialmente la libertad para elegir cuándo y cómo trabaja.
Óscar, antes inversor inmobiliario, decidió convertirse en agente con AIO al detectar carencias en los APIs con los que había colaborado y querer hacerlo mejor.
Alejandro, con su propia agencia inmobiliaria, encontró en AIO el modelo para dejar de depender exclusivamente de los portales como Idealista y Fotocasa.
Eugenia, agente que tuvo que pausar su carrera por temas familiares, volvió al sector con AIO para enfocarse en lo digital y construir su marca personal.
Vanesa, que ya gestionaba alquileres corporativos, eligió AIO para ampliar al sector inmobiliario completo manteniendo la conciliación con su vida familiar.
Elena destaca el entorno y la comunidad de AIO: gente con la misma mentalidad y compañeros que están presentes en su día a día para apoyarse mutuamente.
Cecilia destaca el acompañamiento del equipo AIO incluso un fin de semana cuando tuvo dudas: encontró todo lo que necesitaba en un solo sitio para seguir avanzando.
Ricardo, sin experiencia inmobiliaria previa, valora especialmente la unión que se crea entre compañeros AIO de Girona, Sevilla, Huelva y otras zonas para trabajar juntos en operaciones.
Rafa, arquitecto de profesión, dio el cambio buscando independencia financiera y eligió AIO por la facilidad de que sean los clientes los que vienen a ti, en vez de tener que hacer puerta fría.
Samu, exentrenador de patinaje de 27 años, encontró en AIO el negocio propio que siempre había querido montar tras una lesión que le dejó nueve meses de baja.
Paola, vendedora toda su vida y cansada de la rutina, dedica solo 10 horas a la semana a AIO compaginándolo con otro trabajo y tiene proyectado hacer múltiples operaciones este año.
Una de las alumnas, con 8 años en el sector y problemas de estrés por el método tradicional, encontró en AIO el cambio radical que necesitaba y la comunidad colaborativa que valora más.
Sara, trabajadora de banca en Barcelona, lleva tres meses con AIO buscando cambiar de profesión, atraída por la naturalidad del método y la comunidad colaborativa.
Yukiko, con 19 años de experiencia comercial, llegó a AIO buscando más tiempo y calidad de vida con su familia tras un periodo muy duro en su trabajo.
Magda, sin experiencia previa en el sector, destaca que el sistema de enseñanza de AIO es tan claro que desde el minuto uno se ve trabajando en él.
Iranzu valora la cercanía y transparencia del equipo AIO desde el primer minuto, algo que no encuentra en otras opciones formativas online donde todo es más frío.
Alana lleva año y medio con AIO trabajando muy a gusto, valorando especialmente que Fátima y Sergio piensen igual que ella tras dejar un trabajo fijo bien pagado.
Gaby, antes propietaria de un catering en Barcelona especializado en cine y publicidad, se mudó a la Costa Brava buscando un cambio radical y aplicó el método AIO al sector inmobiliario.
Charo, asesora fiscal y emprendedora con su propia inmobiliaria previa, encontró en AIO la frescura y agilidad que necesitaba para seguir emprendiendo en el sector.
Cuando alguien cierra su primera operación, aquí lo saben antes que su familia.
Cuando alguien está atascado, no espera una respuesta de un tutor, le responde alguien que pasó exactamente lo mismo tres meses antes.
No es una comunidad de motivación.
Es gente real tirando los unos de los otros.






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